En Armós puede trazarse una equivalencia general con el siglo XVIII europeo, pero sin pólvora ni armas de fuego. En su lugar, prosperan alquimias explosivas, una botánica avanzada y gemas técnicas; además, el nivel tecnológico varía por regiones, con casos destacados como la forja valana/olava y la navegación vindesha (winderson).
En términos globales, se podría dar una equivalencia con la última parte del siglo XVIII europeo; si bien no existe la pólvora ni armas de pólvora. Por lo tanto, no hay cañones ni armas de fuego, si bien sí existen alquimias explosivas, una botánica muy avanzada capaz de curar necrosis avanzadas o enfermedades incurables, y gemas con propiedades increíbles, como mascarinas de agua (para respirar bajo el agua), de aire (en alturas), luminarias (gemas de luz) o maganalitas (que emiten calor).
Las armas de proyectil, de hecho, pueden ser cargadas con pequeñas bombas de alquimia: desde explosivas hasta incendiarias, cegadoras, etc., con efectos devastadores.
Sin embargo, en Armós el nivel tecnológico es variable dependiendo del reino o nación. Los países de Occidente Norte (Brulia Occidental) no lo poseen de forma homogénea. Rothur, Nóncar, Montealbán, Montemar, Valhëim, Brathan-Nord, etc., poseen un estadio tecnológico avanzado y similar (siglo XVIII). Su estética es, en este sentido, muy cercana a la moda y a las construcciones de esta época.
Por otro lado, los territorios o naciones más al norte y al este (Arsharack, Tierras Bárbaras, Tierras del Mid) poseen estadios inferiores de tecnología en ciertas áreas, pero sobresalen en otras frente a las naciones sureñas. Por ejemplo, es envidiable la forja valana o la olava; la crianza de caballos entre la etnia bárbara de los tarmenios; la construcción de Dragnir, los barcos midsos y mirsos; o la artesanía de arcos y ballestas de Arsharack.
Una tecnología aparte es la de los Vindesha (o Winderson). Esta cultura marítima, de los llamados hombres pez, no posee parangón. Sus barcos monocascos navegan con la brisa más sutil y son capaces de reconocer las corrientes marinas y aprovecharlas incluso en calmas chichas. Se dice que los Winderson poseen tecnología nunca vista por los occidentales.