Las Tierras Baldías son dos continentes polares (Norte y Sur) de vida extrema, prácticamente sin reinos conocidos. Se menciona la posibilidad de razas de la Armonía exiliadas en puntos ocultos.
Son dos grandes continentes que se sitúan en los polos del planeta. Las postrimerías meridionales de estos continentes son habitables, si bien poseen unas condiciones de vida extremas, con climas polares. No se conocen naciones, reinos o imperios establecidos allí, pero entre los sabios se dice que algunas razas de la Armonía están exiliadas en puntos ocultos a los ojos de los erên. Son dos continentes: Tierras Baldías del Norte y Tierras Baldías del Sur.
Se caracteriza por una combinación de océano cubierto de hielo y tierras emergidas con suelos congelados en profundidad. Durante gran parte del año, el mar permanece helado, aunque presenta variaciones estacionales. Las masas terrestres muestran formaciones rocosas, tundras, glaciares y extensiones de permafrost. Los accidentes geográficos son poco abruptos, con relieves suaves y costeros fragmentados por el hielo.
El clima es extremadamente frío durante la mayor parte del año, con inviernos largos, oscuros y con temperaturas muy por debajo del punto de congelación. Los veranos son breves y frescos, aunque permiten el deshielo parcial de algunas áreas. Las precipitaciones son escasas y suelen presentarse en forma de nieve. El viento y la sequedad intensifican la sensación térmica.
La vegetación es escasa y de baja altura, compuesta por musgos, líquenes, arbustos enanos y plantas herbáceas adaptadas al frío y al corto período de crecimiento. La fauna incluye grandes mamíferos adaptados al hielo y al frío extremo, aves migratorias, especies marinas resistentes y carnívoros del tope de la cadena alimenticia. Muchas especies dependen de los ritmos estacionales del deshielo y del océano helado para reproducirse y alimentarse.
El paisaje está dominado por una gran masa continental cubierta por hielos eternos, con algunas zonas montañosas ocultas bajo el manto glaciar. Las costas están rodeadas por plataformas de hielo flotante que se desprenden y reforman con el tiempo. La geología subyacente incluye mesetas y cordilleras, pero casi toda la superficie está congelada y deshabitada. Las condiciones son extremadamente inhóspitas para la vida terrestre.
Esta región es aún más fría que su contraparte del norte. Las temperaturas permanecen bajo cero prácticamente todo el año, con inviernos largos, oscuros, y veranos muy breves, donde el deshielo es mínimo. Las precipitaciones son extremadamente escasas y la mayoría del territorio permanece cubierto por una gruesa capa de hielo permanente. El viento es intenso y constante, lo que aumenta la severidad de las condiciones climáticas.
La vegetación terrestre es casi inexistente, limitada a líquenes, algas y musgos que sobreviven en rocas húmedas expuestas estacionalmente. La fauna terrestre es muy reducida, mientras que la vida se concentra en el entorno marino: aves especializadas, mamíferos marinos y especies adaptadas al agua gélida. Las formas de vida aquí dependen en gran medida del océano circundante, rico en nutrientes y vital para las cadenas alimenticias de la región.