«El Mid: donde el agua hace pueblo.»
Las Tierras del Mid deben su nombre a un vocablo del idioma Arcaico, empleado en los primeros años de la migración por los colonos mirsos. Mid significa literalmente «Tierra de ríos», y en un sentido más preciso, «tierra de ríos navegables». No es un nombre poético, sino funcional: los ríos fueron camino, frontera, sustento y origen. A través de ellos llegaron los primeros pobladores, y a su alrededor crecieron los asentamientos que acabarían dando forma a los reinos. Su frontera sur son las Montañas Alassar, una cordillera que delimita con el norte de Róthur, allí donde nace el río Bramburgo.
De esa relación íntima con el agua nacen los nombres de las tres grandes regiones del Mid, definidos no por límites políticos sino por su posición respecto al sol y su curso diario: Mid-Sharum, la Tierra de ríos del crepúsculo, allí donde el sol se oculta; Mid-Sharar, Tierra de ríos del amanecer, donde nace la luz; y Mid-Rain, la Tierra de ríos del mediodía, bañada por la luz del sol durante el día . En el Mid, el tiempo se mide tanto por estaciones como por reflejos sobre el agua.
La cultura de las Tierras del Mid es el resultado de una mezcla profunda entre los reinos sureños y un sustrato más antiguo, casi tribal. Por un lado, existe una estructura reconocible de rey, nobleza y clero; por otro, pervive una forma de organización basada en el linaje, la lealtad personal y la comunidad. El soberano o soberana recibe el nombre de Gran Vaj, también llamado Mid-Vaj, y no gobierna como monarca absoluto, sino como jefe de una gran etnia, nacida del mestizaje entre los colonos mirsos y los humanos originarios de la región.
En las Tierras del Mid, mujeres y hombres poseen los mismos derechos y las mismas obligaciones. Ambos pueden acceder a los cargos de poder, administrar tierras y empuñar armas en la guerra. Los descendientes de este cruce de pueblos son gentes de aspecto rudo y fuerte, moldeados por el trabajo constante en ríos y campos. Su organización social es feudal, y aunque el Vaj ostenta autoridad, su poder es siempre relativo, pues depende del vasallaje de sus señores, los VajGör, cuyo apoyo sostiene —o debilita— el equilibrio del reino.
La base económica del Mid se apoya firmemente en la pesca y la agricultura, favorecidas por la abundancia de ríos fértiles y tierras húmedas. Las relaciones entre los distintos territorios del Mid son estrechas y a menudo belicosas: disputas por cauces, tierras de cultivo o derechos de paso son frecuentes. Sin embargo, pese a estas tensiones internas, existe una conciencia común muy arraigada. Ante cualquier amenaza exterior, las Tierras del Mid se reconocen como profundamente hermanadas, y las viejas rivalidades se disuelven frente al enemigo común.
El Mid acuña una moneda propia llamada el middion, si bien, es de uso común el Danir de Rothur. Esto refelja tanto de su independencia comercial como de su alianza más sólida. Entre todas las potencias vecinas, Rothur es su socio natural, su referencia política y su apoyo más firme. Los ríos del Mid no solo desembocan en el mar: también conducen, de forma inevitable, hacia Rothur, del mismo modo que su historia, su comercio y su destino.