Los erên atávicos son genealogías en las que los dones ancestralis, al diluirse en las estirpes actuales, se transformaron en otros dones dentro de ciertos linajes. Su longevidad ronda los 200 años y su envejecimiento se retrasa de forma notable.
A medida que los erên ancestralis y sus dones comenzaron a diluirse en las estirpes actuales, hubo en algunas ocasiones concretas en las que estos dones se transformaron en otros dentro de ciertos árboles genealógicos. De tal forma que aquellos dones se fueron transformando en otros. Los atávicos viven unos 200 años y se mantienen jóvenes y relativamente maduros hasta los 150 años; entonces comienzan a envejecer hasta alcanzar una apariencia de edad de unos 70.
Estas genealogías se conocen como erên atávicos y han conformado, en muchas naciones, familias o castas con nombres y apellidos. Por ejemplo: en Katmandú, la casta del Elefante Blanco; en la Heladia, la familia Crono, que ha ostentado el Hegemón (primus inter pares) en ocasiones; o los Tanako Orayame en Okir, por poner un ejemplo. Todas estas familias poseen unas virtudes de estirpe erên muy concretas y específicas.
Consejo para jugadores: si quieres ser un erên atávico, necesitarás una carta específica. Existen cartas para estos tipos, con su etnia ya definida. Todas ellas poseen virtudes erên muy concretas y específicas. → ver consejos